No sé si debería seguir escuchando el mismo sonido. ¿Para qué seguir manteniendo mi mente bajo los mismos ecos, sin en realidad nada, nada de lo que quiero realmente me satisface completamente?. Para ser aún más honestos, mis más profundos y anhelados deseos, se están quedando estancados en el baúl de los recuerdos. Sí, definitivamente mi concepción y punto de vista por cosas que me enloquecían, hoy ya no valen ni un peso. Pero ni uno. Y digo esto porque tienes que caerte y pegarte bien fuerte, para que puedas aprender algo de esta vida. Debes y asumes que todo es para mejor, pero ya tantas caídas dejan su dolor impregnado en lo más profundo de ti. O por lo menos los derrumbes dejan una sensación de que la próxima será menos dolorosa. Por lo menos esa impresión es agradable; es interesante, porque piensas que cuando suceda algo similar, estarás un poco más preparado para soportar el sufrimiento, la impotencia y la ira que sentirás nuevamente en lo recóndito de tu ser. Paradójico es. A veces estúpido es. Es algo compatible para los demás que uno quiera luchar y quiera levantarse con la mayor dignidad, pero tú, tú no sabes lo que significa estar en mi lugar. Me dices que salga de ésta y tus ánimos son increíbles, pero no puedo permitir que sigas y aumentes esa maldita ironía. Porque si no olvido, moriré. Si no dejo atrás esas pesadillas que no me dejaban tranquila y si no tengo tus palabras, creo que moriré. Tal como dice mi querido Cerati en un sonido que sí quiero escuchar. Aunque está claro que parte de mí se murió. Gran parte de mi inquietante y angustioso yo, quedó sepultado junto a mis estúpidas prioridades que eran el motor de una antigua vida. Quedaron sin ganas de volver a éste nuevo camino que emprendí; quedaron bajo el sonido de la superficialidad, el cinismo y egoísmo. Hoy viven con aquella nena que no fue capaz de darse cuenta que nadie, nadie, estará contigo más que uno mismo y que no hay más motivo que preocuparse y seguir adelante pase lo que pase. Pese a que te digan; “ey tu no has vivido nada de lo que yo he padecido”… Ok te entiendo y que lastima por ti. Pero ahora ya sé que responder. Ahora ya sé que decir y que hacer.

