- Estas son las enseñanzas adquiridas. En aires primaverales queridos, mi intuición y dinamismo siguen en perfecto equilibrio. Sé que en la cofensión anterior, que venía cargada de cuestionamientos e inquietudes, la duda y desesperación eran mis mejores acompañantes. Pero eso fue parte de Agosto. Hoy ya estamos a punto de finalizar el mes de la patria que algunos tanto aman, y que yo detesto con todas mis ganas. Aunque suene negativo, me quedo con aquel titulo de la canción que hizo famosa a “Yuri”; ¡pasa ligera la maldita primavera!..., yo sí me quedo con ésta, porque en este mes de positivo, sólo los días soleados y nada más. Agosto, Noviembre y anteriores quédense tranquilos, que para mi felicidad, son y serán mis preferidos.
Esta confesión ahora si que viene cargada de emoción, sentimiento y dolor. Así es, y puedo decir que en septiembre estos actores han estado presentes. Porque tal como siempre lo he pensado, con la salud no se puede jugar, ni menos postergar. Pensaba hace una semana atrás que prevenir en algunos casos no tenía importancia, total decía, la vida se encargará de en algún minuto darnos una segunda oportunidad. Pero ahora pienso, que tratándose de la vida que nos queda, es mejor tomar y llevar a cabo el otro camino. Un camino del cual no muchos están acostumbrados a realizar: La vía de ser cautelosos y prudentes en todo. Tengo dos ejemplos que contarles, que provienen de mi entorno, y que por cierto han sido casi dos cachetadas que me han dejado helada. Pero la primera me marcó para siempre. De eso no hay duda. Es por ello que Septiembre sólo me ha enseñado estas experiencias. Hace dos años lo fue con la partida del patriarca de la “Manada Ibarra”(fecha que hoy se cumple) y la segunda lección y la más significativa en términos de aprendizaje, es el susto que nos hizo pasar, uno de los grandes, nuestro Pancho Cabezas. Ahora, él si que tiene una segunda oportunidad. La vida sí que le dio una segunda opción. La de decir,..hoy vuelvo a los míos, a lo que construí…que es prácticamente todo lo que tengo, mi familia. Aunque después del susto pasado, su salud ha mejorado, sé que en el fondo mi querido y hermoso tío piensa así. Estas frases de su boca no han salido, pero su energía y amor hacia los suyos, sí que ha expresado. No de forma muy extremada, pero así es mi tío, un grande del tango. Callado en algunos aspectos, pero apasionado. Para muchos sorprende la pasión exagerada que tuvo en su juventud por todo, pero esta misma energía por realizar sus metas la está ocupandoen manifestarle a la vida: ¡quiero vivir ahora y ser parte de los míos, que sepan que los amo y que estoy agradecido de lo que tengo!. Esto es exactamente lo que realmente sucede, y sé que pensamientos de esta calibre recorren su mente. Para sorpresa y felicidad de todos, esta hermosa actitud ha tenido una excelente acogida y percepción. Y a medida que pasan los días su perspectiva de vida ha cambiado tanto, que hasta los dolores se han reducido. ¿Será por el cambio de chic?. Yo por lo menos creo que sí. Sumado con la fé que mueve montañas, este milagro podría decirse fue realizado. Por mi parte agradecida de todos estos positivos acontecimientos, siempre me quedo y aplico a mí hoy, la enseñanza. En este caso es: sé precavido. Sí, preocúpate de ti mismo, de lo que pasará en 50 años más con tu existencia, aunque suene exagerado, y así de alguna manera, estar preparados ante cualquier suceso que llegue inesperado. Porque... ¿Además de tu familia quien estará a tu lado?. La respuesta es evidente y mejor ni nombrarla.
28 septiembre 2006
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05 septiembre 2006
[Inquietudes pOr mil]
Estos días han sido de reflexiones, cuestionamientos y decepciones. Tú sabes que tuyas ninguna, pero necesito pegarme mil porrazos para darme cuenta, que junto a ti siempre estoy segura. Esta confesión, no viene cargada de amistad, ni nostalgia, ni menos de añoranzas. Sólo expreso. Sí, honestamente. Porque siento profundamente que mis ganas en estas épocas disminuyen y realmente no sé el motivo remoto de por qué se originan. Amé por mucho tiempo a Agosto, pero Septiembre, pensé entre mi, podría calmar mis ánimos y de paso renovar mis energías gastadas. Pero no. Aunque asumo que no han pasado muchos días desde que empezó este bello mes, la cosa sigue igual. Quizás mi mal estado de salud y ese resfrió infame que estuvo por más de dos semanas en mi cuerpo, dejó sus huellas e hizo que mi estado de ánimo disminuyera. Puff! Para saber si eso ocurrió…mejor dejémoslo en un simple y bello “supuesto”. Además de estas cosillas que han sido parte de mi existencia aproximadamente por un mes, también está presente a cada rato en mi mente, el estúpido pero importante tema de lo que será o de lo que mejor dicho, es mi futuro profesional. Me carga!!. Creo que por estos días he hasta odiado todo lo que rodea al periodismo de farándula, porque gracias a estos opinólogos vigentes en pantalla, yo sigo de alguna manera sentada en mi sofá. Como diría mi teacher de Inglés, ahora soy una perfecta “Couch potate”, es decir una verdadera sedentaria. Pero reconozco que debería estar feliz de poder perfeccionarme como lo estoy haciendo. ¡Ya estás en el tercer nivel po chiquilla!, es la frase que más he escuchado éste ultimo tiempo. Y aunque se supone que debería alegrarme, sinceramente me achaca. Se presume que una persona profesional tiene que estar trabajando, y ése es el tema. Es para mi percepción, el prejuicio que siento a mí alrededor. Quizás esté equivocada, pero mi instinto nunca falla. Los míos no me hacen sentir presionada, pero sin quererlo lo siento. Siento angustia, rabia y una autoexigencia que no debería tomar en cuenta. Me dan ganas de escapar, no sé realmente de qué, pero de esfumarme para no sentir esa presión. Pero sé que sólo proviene de mí; de hacer como constantemente lo he hecho, las cosas como corresponden. Mi ideal después de terminar la universidad, era trabajar. Pero como algunos sucesos ocurren sin llamarlos y asúmo que es por algo, esta condición no he llegado a mi persona. No por un tema de no tener en qué medio trabajar. Al contrario. Lugares hay y están al alcance de la mano [por no decir que hay pitutos]. Creo que mi desesperación plasmada en esta confesión y que me tiene desesperada, es mi autoexigencia de querer empezar a hacer mi futuro a mi manera. O mejor dicho la cero tolerancia adquirida por estos meses, que no deja perfeccionarme y esperar que las cosas sucedan como tienen que ser en mi vida. Por ahora parece que la respuesta es absolutamente que no estoy preparada para el laburo. O la otra opción es esperar que mis conocimientos adquiridos en “Norteamerican Isntitu”, sirvan para complementar mi expectante trabajo. Bueno, mi confesión terminó por hoy, pero espero que mis aclaraciones ante ésta gran inquietud lleguen pronto, antes de que mi decepción y desesperación crezcan sin compasión.
